Toda empresa que quiera estar presente en redes sociales debe ser consciente de la necesidad de que un profesional formado para ello gestione sus perfiles corporativos. Esta realidad se materializará posteriormente de mil maneras diferentes, dependiendo del tamaño de la empresa y los recursos humanos y económicos que puedan destinar al social media. Algunas contarán con personal específico en la plantilla, otras recurrirán a gestores externos y muchos emprendedores tendrán que asumir ellos mismos esta labor, pero lo importante será que se formen para ello en la medida de lo posible.


Por eso surge la figura del community manager, esa persona que se encargará de gestionar sus redes sociales y otros nuevos canales de comunicación. Alguien que se encargue de analizar y medir lo que los usuarios comentan en internet.


En la actualidad, las marcas son cada vez más conscientes de la necesidad de delegar tan importante tarea a profesionales altamente cualificados, formados especialmente para el manejo de la identidad corporativa de una compañía en las redes sociales. No designar a la persona más adecuada para actuar como los ojos, la voz y los oídos de la empresa en internet es uno de los mayores errores que la compañía puede cometer al plantearse su presencia en las redes sociales. 


Sin una figura capaz de escuchar y conversar con los usuarios de manera planificada, que se adapte constantemente a las novedades tecnológicas, será imposible obtener rentabilidad de los esfuerzos dedicados a la gestión de los perfiles corporativos.