Una primavera bajo humo Duquesa volvió a incendiarse y esparció con su olor nauseabundo su historia de mal manejo y planes engavetado. !Una primavera bajo humo La primavera se tiñó de gris. Desde la ventana, la población del Gran Santo Domingo, confinada en sus hogares para evitar el contagio con el nuevo coronavirus que se expande con su estela de muerte por todo el mundo, incluyendo a República Dominicana, vio llegar el humo que de golpe eclipsó el colorido de la temporada reservada a las floraciones y metió un olor nauseabundo en las casas. El humo, que trajo consigo un fuerte olor a neumáticos y plásticos quemados, obligó a extremar el encierro en medio de la pandemia de la COVID-19. Hubo que cerrar puertas y ventanas. Algunos, incluso, decidieron salir de la ciudad en busca de un lugar menos contaminado. La fuente de la que emana el intruso es conocida: el vertedero de Duquesa que una vez más volvió a incendiarse y a sacar a flote la deficiencia que por años ha caracterizado su manejo, y el poco avance en los planes estatales para solucionar el problema ambiental que constituye el depósito de desechos a cielo abierto.