Los sueños están hechos para olvidarse, explicó Antonio Zadra, profesor de Psicología de la Universidad de Montreal. Es “muy importante no confundir las experiencias mientras dormimos con la realidad”.

Los expertos dicen que es vital que soñemos, aunque no recordemos la mayoría de nuestros sueños. Estos expertos no se ponen de acuerdo en por qué son importantes. “No hay consenso entre los investigadores sobre la función de los sueños”, explicó Deirdre Leigh Barrett, profesora de Psicología de la Escuela de Medicina de Harvard, aunque hay varias teorías.

Sigmund Freud afirmaba que los sueños nos sirven para cumplir nuestros mayores deseos. Robert Stickgold, profesor de Psiquiatría y director del Centro para el Sueño y la Cognición de la Escuela de Medicina de Harvard, cree que los sueños “nos permiten, dentro de un marco experimental consciente, imaginar acontecimientos y sus consecuencias”.

¿Cómo se grabarían los sueños?

“Soñamos para olvidar”, escribió el científico Francis Crick. Pero ¿y si no tenemos que olvidar? ¿Qué pasaría si pudieras ver una vez más cómo ganaste la lotería, cómo conociste a tu celebridad favorita o cómo volaste sobre el Gran Cañón? Científicos de todo el mundo trabajan en la tecnología para descifrar el contenido, las imágenes, los movimientos y el habla en nuestros sueños.


Daniel Oldis, investigador de sueños independiente y autor del libro The Lucid Dream Manifesto, está trabajando con David M. Schyner en la Universidad de Texas en Austin para registrar los movimientos y el habla en nuestros sueños. Schyner dirige el Laboratorio de Neurociencias Cognitivas de la universidad y usa la electromiografía (EMG) para medir los impulsos de los nervios a los músculos mientras los sujetos duermen.

                                                          publicidad

Oldis explicó que aunque no te estés moviendo mientras sueñas, “los impulsos nerviosos siguen yendo a los músculos” y los electrodos en los brazos, las piernas y el mentón los miden. Lo que intentan es analizar los movimientos básicos, como caminar, recoger algo o estrechar la mano, para relacionar la información de los electrodos con un avatar que emula los movimientos del individuo en su sueño.


Además de los movimientos, Oldis está tratando de descifrar el habla en nuestros sueños al colocar cinco o seis electrodos en los labios y la garganta de los participantes.

Cada estudio cuenta con dos estudiantes como sujetos. “Antes de que los sujetos se duerman, pronuncian cada fonema (sonidos específicos) del idioma inglés para registrar los patrones musculares”, explicó Oldis. “Luego, esto sirve de plantilla cuando hablan en un sueño”

Para leer el contenido completo, puede acceder a CNNESPANOL.